miércoles, 28 de septiembre de 2005

La lengua azul también llega a la comarca

La lengua azul también llega a la comarca

Era cuestión de tiempo, según aseguran todos los expertos. La lengua azul ya tiene foco en Castilla-La Mancha y, como era de esperar, la comarca de Talavera ha sido la primera en sufrir un caso de esta enfermedad, que está suponiendo un auténtico calvario para los ganaderos de la mitad Sur de España.La noticia la hizo pública el martes de la semana pasada la Consejería de Agricultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha: un caso positivo de lengua azul había sido detectado en una explotación ganadera situada en el término municipal de Calera y Chozas, hecho que posteriormente había sido certificado por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid)
En concreto, el caso se detectó en una explotación de vacuno de leche, una de las más importantes de la zona, situada en la carretera que une Calera con puente del arzobispo. Se da la circunstancia de que esta explotación está catalogada como ‘granja centinela’ por parte de la Consejería de Agricultura; esto significa que en este establecimiento se realizan habitualmente pruebas serológicas para detectar la enfermedad, entre otras razones porque dispone de unas instalaciones limpias y ejemplares, lo que deja a las claras que, en esta situación, ninguna ganadería está libre de padecer esta enfermedad.Hay que recordar que la lengua azul se transmite a través de la picadura de un mosquito del género ‘culicoides’ y nunca por contagio directo entre animales. La enfermedad afecta al ovino y al bovino aunque, curiosamente, son los animales de esta última especie los que están siendo afectados con mayor virulencia desde que comenzaran a detectarse focos en Andalucía a finales del pasado año. Además, es importante dejar claro que un animal enfermo de lengua azul no supone ningún riesgo de salud para el ser humano, ya que se puede consumir sin problemas tanto su carne como su leche.La incógnita es saber qué va a pasar ahora. Según la consejera de Agricultura, Mercedes Gómez, “la situación es similar a la de antes en cuanto al movimiento de animales”, ya que hay que recordar que nuestra comarca, por la proximidad a zonas con focos como Extremadura, se consideraba zona restringida. Gómez señaló en Talavera que el Gobierno Regional pedirá al Ministerio de Agricultura que “se pongan a disposición de los ganaderos ayudas específicas”, a la vez que aplaudió la colaboración absoluta de los ganaderos de Castilla-La Mancha “que son los grandes perjudicados y que han tenido que hacer incluso modificaciones en sus infraestructuras, fundamentalmente para proteger con mosquiteras en sus instalaciones”.Sin embargo, Mercedes Gómez ha descartado que, por ahora, se vaya a proceder a vacunar animales en los focos afectados, como sugieren algunos expertos ya que “sólo se ha demosttado su eficacia en el caso de ovino y no del vacuno”.Se teme que en los próximos días se declaren otros focos de esta enfermedad en Castilla-La Mancha, una región en la que ya se había detectado hace días la presencia del mosquito transmisor de la misma.Un nuevo golpe a la situación del sector ganaderoLa aparición de este foco de lengua azul en nuestra comarca no hace sino empeorar aún más la difícil situación que viven nuestros ganaderos, desde que hace meses se declarara ésta como zona restringida, por la proximidad de focos en Andalucía y Extremadura.Hay que tener en cuenta que la normativa considera foco un radio de 20 kilómetros alrededor de la explotación donde se encuentra el positivo.“Este caso consolida más la crisis”, asegura el secretario general de AFRICAMA, Arturo Espinosa quien, además, advierte del peligro de que “se consolide aún más el avance tras este caso”. Espinosa considera que esta situación se puede prolongar durante “cuatro o cinco años”.Luis Alberto García Alía, presidente del Consejo de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha señala que “todo lo que sean restricciones son malas noticias, dada la situación económica de nuestra ganadería”. La situación también incide en el Mercado de Talavera, que ve limitada aún más la posibilidad de entrada de animales.